Tu pelo ardiendo, vi tu pelo ardiendo,
y entre el humo una ciudad.
“Este es mi sitio”, “Tú debes recorrerte el mundo entero”.
Si me hago daño, te voy a hacer daño,
siempre hay una excusa y ahí está.
No hay culpables, pero una voz me dice: no has cambiado.
Cada vez que veo que no estás
las sirenas, los demonios y el ruido del mar
no me dejan dormir en paz,
no dejan en paz.
Tu voz en llamas, oí tu voz en llamas
y entre el fuego hablabas de viajar
en avioneta, piloto yo y vomitas tú el cielo.
Tu pelo ardiendo, vi tu pelo ardiendo,
y entre el humo una ciudad.
Los edificios empiezan a sentir el mismo miedo.
Cada vez que veo que no estás
las sirenas, los demonios y el ruido del mar
no me dejan dormir en paz,
no me dejan …
El viento que ahora grita lo que no quiero escuchar,
agujas en los ojos eres tú en el vendaval,
tiritan las ventanas recordando nuestro plan.
El monstruo nunca duerme y nunca consigue olvidar
y si algo he aprendido lo tendré que practicar.
Saldré vivo de esto aunque no quiera hacerlo más.
Nunca había llegado a sus entrañas,
yo nunca, nunca yo no.
Nunca había llegado a sus entrañas,
yo nunca, nunca yo no.
Dicen que el monstruo nunca …
(J.D.L.R.)