Víveme
enero 3, 2008
150, y sigue subiendo. Y yo aquí escribiendo sinsentidos al borde del colapso.
- ¿Qué te apetece hacer?
- Nada.
Aunque eso no es del todo cierto. Me apetece disolverme, hacerme soluble en un mar esquivo y salvaje donde tus piernas sean lo único que me sostengan. Pero el corredor de fondo padece el mal de la soledad; un mal que nos une y nos separa, a tirones y empujones.
- ¿Qué te apetece hacer?
- Dímelo tú.
Y lo único que se te ocurre es agachar la cabeza.
Hace tiempo que debimos despedirnos. Hace tiempo que ya no estoy aquí.
Génesis
enero 1, 2008
Lo siento, pero estás buscando algo que no está aquí. Este, y no otro, es el epitafio de mi vida.
Aún así, quédate; todos necesitamos el calor de un cuerpo en el hueco sobrante del colchón aunque en la calle haga un calor de mil demonios; aunque tu boca nunca haya encajado con la mía. Prefiero pudrirme en este agujero consumido de tabaco (mientras sea acompañada) a buscar algo que no existe en forma de seguridad al lado de un cuerpo inerte.
[ "Sentí una molestia muscular, era la quinta vez que yo nacía" (E. Vila-Matas) ]